Archive for the ‘Lecturas’ Category

Verdad

enero 11, 2008

verdad.jpgVerdad a medias: mentira a medias. Quien miente por omisión oculta la verdad. No por mucho tiempo. No. Quien no dice la verdad, miente abiertamente. ¿Habrá mentiras buenas, piadosas? Quizás, no. Seguramente, no. ¿Es verdad que la verdad daña? ¿Qué la verdad lesiona? ¿Qué la verdad mata? Sí, la verdad hace todo eso contra la mentira. Sí, contra la oscuridad. Porque verdad es luz. Y la luz molesta. A veces encandila. A veces la luz hiere los ojos. Es que no estamos criamos en la verdad completa. No. Muy al contrario. Estamos criados con la verdad a medias: la mentira a medias. La distorsión de la percpeción del mundo es para no traumatizar al niño. Para que sea feliz. Y así el niño entra en ese otro mundo. Se condena a una realidad de velos, de nieblas y de sombras. En esta realidad se hace mayor de edad. Ideologizado. Ficcionado. Esclavo. Carente de la espada de la verdad. Carente del candil de la verdad. Y vamos, pues, a oscuras. Esclavos de la oscuridad. Esclavos. Y para vivir auténticamente necesitamos ser libre. Parte de la clave: 8:32.

Anuncios

Juan

diciembre 24, 2007

juan1.jpgDel devocional. Diciembre 24. Lucas. Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo. Aconteció que al octavo día vinieron a circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan. Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar. Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios. Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador en la casa de David su siervo, como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio. Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos. Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu.

Número

noviembre 20, 2007

adn.jpgHay un número. Un enigma. La señal del último suspiro del último día. El final de todo. De la vida. La concluyente oscuridad. Y la luz del otro lado. Generación tras generación lo han buscado. Dicen que es el triplicado de una media docena. Dicen que sumado es 18. Dicen que 9, la suma resultante. Mas aquí digo, en este punto y momento, cuál es ese número. Primero hay que obtener la totalidad de las múltiples combinaciones posibles de la vivificante helicoidal. La totalidad del ácido desoxirribonucleico. Y si digo totalidad de combinaciones, me refiero a las posibles, sin excepción, desde Adán y Eva hasta las que pudieran resultar ser las últimas de la especie, allá en el futuro. A este número obtenido se le restará el de las combinaciones posibles desde Adán y Eva hasta nuestros días. Y este número sí es el número real. La cuenta regresiva hacia el fin de todo, de uno a uno todos los números intermedios, permitirá nombrar el número del enigma. Y será el final. No antes. No después. Justo cuando sea todavía real la existencia durante el número. Nombrándolo, será el final. ¿Cuánto tiempo nos resta? Lo sabrá quien obtenga ese postrer número, el de todas las generaciones, las pretéritas, las presentes y las futuras. Ese lo sabrá. Como yo ahora.