Demencia

By calicanto

demencia.jpgArgumentos. Discursos. Por buenos, en veces no se compadecen con la realidad. Muchas veces. Y suenan coherentes. Son convincentes. Pero el tiempo los decanta. Los hechos por venir los decanta. Y entonces se convierten en su contrario. Falacias. Amañamientos. Basura. Como el de la guerra preventiva. ¡Una guerra… preventiva! ¿Podrá una mente sana elaborar tamaño argumento? Y el planeta entero lo creyó. ¡Tonto planeta! No se habla del dictadorzuelo Sadam Hussein. Criminal. Asesino. Exterminador de kurdos. No, no se habla de ese espécimen. Que fue vergüenza del género humano. Se habla de la argumentación. Y hoy, se lo que ha costado sustentar en la realidad ese argumento. De acuerdo con los congresistas Demócratas, los liberales de la sociedad estadounidense, ¡Iraq exige disponer de 12.000 millones de dólares al mes! ¡Doce mil millones de dólares cada 30 días! ¡Cuatrocientos millones de dólares al día! ¿Saben cuánta ayuda a países necesitados de otras partes, podrían salir de la pobreza con ayudas de estas dimensiones? Ayuda social. Ayuda en salud, en vivienda, en empleo, en fábricas, en educación, en vías, en otros. No en la fabricación de una guerra. No en la ficción de una guerra preventiva. No en esa entelequia. No en esa demencia.

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